La renta de todos tus clientes, sin perseguir papeles.
Cada cliente reenvía sus facturas/documentos a una dirección de correo personalizada. El sistema reparte cada documento a la vivienda que toca, clasifica cada gasto en su casilla del IRPF y te lo deja cuadrado en un panel por cliente. Tú revisas y presentas. Y todo viaja cifrado de extremo a extremo: nadie puede leer los datos de tus clientes, ni siquiera nosotros.
Todos tus clientes, en un panel.
Cada cliente es una ficha con sus viviendas, sus documentos y su declaración. Entras y ves de un vistazo a quién le falta algo y cuánto lleva cada uno este año —viviendas, ficheros, documentos escaneados—. Sin un Excel de control aparte ni carpetas sueltas en el escritorio.


Tu cliente reenvía la factura. El resto lo hace el sistema.
A cada cliente le das una dirección de correo personalizada. Reenvía ahí el IBI, el recibo del seguro o la foto de un papel —de cualquiera de sus viviendas— y el documento aparece, cifrado, en la vivienda que le corresponde, con el gasto ya clasificado. Ni tú ni tu cliente tenéis que ordenar nada.
Llega solo a la vivienda correcta
El sistema reconoce la dirección y reparte entre las viviendas del cliente; si duda, lo deja en «Sin asignar» para que lo coloques en un clic.
El gasto se autocategoriza
IBI, seguro, comunidad, intereses de la hipoteca… cada uno a su sitio.
Tú validas
La IA propone, tú confirmas. Nada cuenta en la declaración hasta que lo apruebas.

De la carpeta de facturas a la declaración, en una tarde.
Cuando llega la campaña no empiezas de cero: todo el año se ha ido ordenando solo. Abres la vivienda, revisas las casillas del modelo 100 —cada una con su justificante a un clic— y exportas. Ningún número huérfano: cada cifra se despliega hasta el documento que la respalda.
La IA solo lee y extrae importes y conceptos. Las casillas, las amortizaciones año a año y los prorrateos por días arrendados los calcula un motor fiscal programado según la normativa del IRPF — no una IA adivinando.

Alquilen como alquilen, sale bien.
Tus clientes no alquilan todos igual, y no pasa nada. controldealquiler.com soporta las tres modalidades y reporta cada una como Hacienda la espera.
Vivienda completa
El caso clásico, con varios contratos en un mismo año si hace falta: el IBI, la comunidad y los seguros se prorratean por los días de cada periodo, y cada contrato reporta lo suyo.
Por habitaciones
Hacienda pide un contrato por habitación. El sistema modela cada habitación como su contrato, agrega los ingresos a la vivienda y reparte los gastos comunes por los días arrendados de cada una —incluida la amortización en la casilla 0132 «en casos especiales»—.
Alquiler turístico
Noches, ocupación, comisiones de plataforma, limpieza entre estancias… cada ingreso y cada gasto a su casilla, con la imputación de renta de los días que la vivienda está a disposición.
Al día con Hacienda. Y con cada Comunidad.
La fiscalidad del alquiler está llena de detalles —amortizaciones, prorrateos, qué pasa si un seguro sube a mitad de año, qué deducción autonómica toca— y cambia cada año. controldealquiler.com lleva la legislación dentro: un motor fiscal programado por personas según la normativa del IRPF, con el catálogo vivo y actualizado cada Renta. Tus clientes cumplen, y tú no tienes que memorizar la letra pequeña de cada ejercicio.
Cumplimiento estricto
Cada gasto va a la casilla del modelo 100 que le corresponde, con sus reglas: amortización del inmueble y del mobiliario, prorrateo de gastos por días arrendados, arrastres plurianuales. Como Hacienda lo espera.
Seguimiento de los cambios
La normativa estatal y autonómica cambia cada ejercicio. El catálogo de casillas y deducciones está vivo y se revisa cada campaña, así que las declaraciones de tus clientes salen con las reglas vigentes del año.
Deducciones por Comunidad Autónoma
Cada Comunidad publica sus deducciones para arrendadores y es fácil que se pasen. El sistema conoce la de cada Comunidad y la propone si toca: en Madrid, el 10 % de formalización y seguros (casilla 1116) o los 1.000 € por vivienda vacía puesta en alquiler (casilla 1117), por ejemplo.
Y si llega un requerimiento, cada cifra de cada casilla se despliega hasta el documento que la respalda: defender la declaración de un cliente es un clic.
Los datos de tus clientes son de tus clientes.
Nombres, NIF, direcciones, importes… se cifran en el navegador antes de salir. Ni controldealquiler.com puede leerlos. Para una gestoría eso no es un extra de marketing: es no tener que preocuparte por dónde acaban los datos fiscales de decenas de familias.
Cómo funciona el cifrado →¿Llevas las rentas de varios clientes? Hablemos.
Cuéntanos cuántos clientes y viviendas gestionas y te montamos tu espacio.
